dimecres, 10 de novembre de 2010

Més històries

Había una vez una niña que se llamaba Ana, que estaba en su casa sin nada que hacer, ella era guapa, alta, tenia 9 años y era muy inteligente, pero para lo que quería. 

Hacía un Sol estupendo ahí afuera, y a Ana le apetecía ir a la montaña, así que se lo pregunto a su padre y le dijo que no, porque estaba trabajando en el ordenador, luego se lo pregunto a su madre y también le dijo que no, porque estaba haciendo las tareas de casa, pero ellos si que le dejaban ir la semana que viene.

 Ana, como siempre no les hizo caso así que llamó a sus amigos, Mireia, Sonia y Adrián, y les dijo que quedaban en el pie de la montaña que tenia más cerca a las cinco y media de la tarde. Los amigos de Ana se lo preguntaron a sus padres, y, como a Ana no les dejaron, así que utilizaron la vieja estrategia de escaparse de casa. 


A las cinco y media todos estaban allí, pero no pensaron mucho, así que Ana solo llevaba una botella pequeña de agua ¡y eran cuatro niños! Sonia llevaba su mini móvil de emergencias , Adrián una linterna de pilas , y como Mireia quería recordarlo llevó su cámara de fotos y empezaron a caminar.

Hicieron fotos a insectos que nunca habían visto, animales, setas y plantas venenosas, todo iba muy bien hasta que empezó a oscurecer y todos se asustaron, pero Ana intentó calmar a sus amigos diciendo que no pasaba nada y que todo iba a salir bien y de repente el camino se puso estrecho,  se oían los búhos cantar y  empezaron a gritar y caminaron y caminaron y como se hizo de noche Adrián enchufo su linterna y cuando se acabaron las pilas y se quedaron sin luz empezó el desastre final ¡Empezó a llover! Pensaron en refugiarse, pero decidieron seguir caminando, Sonia intento llamar con su móvil, pero no havia cobertura. Al cabo de un rato oyeron unos pasos  y se asustaron, así que se escondieron, pero al final resulto ser un guardabosques, los niños se lo contaron todo, así  que les llevo al punto de partida donde había cobertura así  que llamaron a sus padres y vinieron a recogerlos. Estuvieron una semana castigados pero aprendieron la lección “Nunca desobedezcas a tus padres porque ellos siempre tienen la razón”

FIN
Paula Llavador Rubio.  4t A       

1 comentari:

  1. Però quines històries més boniques!Aquests xiquets estan molt motivats per ser uns grans escriptors.Algú més s'anima?

    ResponElimina